domingo, 20 de abril de 2014

Pastéis de Belém

 

Recuerdo con especial cariño nuestro viaje a Lisboa; fue de esos viajes en los que todo sale perfecto: la ciudad -que nos encantó-, el hotel y su situación, el tiempo -fantástico-, las excursiones, las comidas, las terrazas, nosotros, las compras, los descubrimientos -Ana Moura nos acompaña desde entonces-, las fotos ... Tenemos unos amigos que dicen que es decadente -como La Habana- y coincido: es maravillosamente decadente. Además sucedió una cosa mágica: me embebí tanto del espíritu de la ciudad que me sentía en el s.XV, cuando las grandes embarcaciones partían de allí a Indias...
 
Cerquita del hotel había una maravillosa pastelería-cafetería a la que íbamos a desayunar cada día..., yo me ponía como una "pepa" alternando bolos de arroz y pastéis de Belém..., y algún día incluso volvíamos a la tarde a tomar una merienda..., en fin, parece que sólo hacíamos comer, pero no!... (aunque también tuve tiempo a probar alguna porción de tarta manzana Starbucks, ja, ja). Desde entonces me moría por hacer los pastéis de Belém en casa... y no ha sido hasta hoy..., lástima! Se hacen en un plis-plas y el resultado es fantástico! No se si saben exactamente igual que los originales de la famosa pastelería de Belém (tendría que tener uno de cada para hacer una cata a ciegas), pero a mí hoy me sabían ... mejor!
 
Para la crema he seguido las indicaciones de Rosa.


Ingredientes para 12 pasteles:
Plancha de hojaldre de 275 gr. aprox.
Crema.
 
Crema:
150 gr. de glass
250 gr. de leche
250 gr. de nata para cocinar
50 gr. de harina
5 yemas
1 palo de canela (o vaina vainilla) y una piel de limón (o naranja)

 
Preparación en Th (si no tenemos Th, yo procedería como para hacer una crema pastelera en cazo):
Si es preciso, hacer el glass 30 sg. a velocidad progresiva.
Poner todos los ingredientes (excepto canela y piel limón) y mezclar 10 sg. a V5
Poner la mariposa y programar con todos los ingredientes 18 mn., 90º, V 1 y 1/2.
 
Con el papel del hojaldre, sacar la medida a los moldes que vamos a utilizar. En mi caso 10 cm.
Enrollar el hojaldre bien "prieto" y cortar 12 secciones.
Cada sección la ponemos con los círculos mirando a nosotros y estiramos con rodillo hasta hacer un redondel de 10 cm.
Acomodamos cada "redondo" sobre un papel en el molde.
Rellenamos con la crema sin llegar al borde.


Hornear a 190º por unos 30 mn. en el medio horno o hasta que la crema empiece a dorarse.
En la famosa pastelería de Belém, los espolvorean, cuando ya fríos, con glass y canela, aunque a mí me encanta la superficie brillante de la crema.

domingo, 13 de abril de 2014

Pastas rústicas "de pulgar"


Hace unas semanas, mi querida amiga Rosa Elena V.S. me daba una "colleja" cariñosa para ver si me ponía las pilas y publicaba algo. Hace sólo unos días era mi también amiga Marta G.P. la que reiteraba la "colleja"..., pues aquí estoy, y a vosotras dedico estas deliciosas y sencillas pastas.
 
Se trata de una receta de las de siempre (las que me más me gustan), muy facilita, que he copiado a una excelente cocinera y bloggera, Cristina ; el aspecto rústico de estas pastas me fascinó al momento y la posibilidad de volver a probar la nata fresca para cocinar del Mercadona en lugar de la imposible-de-conseguir-nata-"de verdad", me tentó mucho. El resultado ha sido ... fantástico! Va por vosotras! (si venís hoy mismo a casa a lo mejor aún llegáis a la cata, ja, ja)
 
He querido llamarlas pastas "de pulgar" en similitud con las galletas de dedal. 

domingo, 9 de febrero de 2014

Verdadera Petit Beurre (VPB)

 

Hoy, un clásico de la repostería francesa: las Petit Beurre, unas galletas de mantequilla corrientes, a la venta en cualquier tienda. Se trata de unas galletas crujientes, que se conservan perfectas varios días (en lata) y con un sabor característico -nada dulce- que les confiere la mantequilla salada.
 
He leído que el nacimiento de estas galletas comienza en la confitería de Romain Lefevre y esposa, en la ciudad de Nantes, en 1883. A pesar de que el negocio pastelero iba bien, es el hijo de ambos el que decide dar un impulso a la empresa y crear un producto diferente para competir con la industria galletera británica. Es entonces cuando nace la Petit Lu o Petit Beurre o Real Petit Beurre, también conocida por sus iniciales VPB, una galletita de mantequilla, harina, azúcar y sin huevo, una especie de shortbread a la francesa con éxito mundial (personalmente lo que más ha llamado mi atención es que llevan agua en su composición...)
 
Louis Lefevre registró la marca " Petit Beurre LU " el 9 de abril de 1888 ante el Tribunal de Comercio de Nantes (cometió el error de no hacerlo al principio, lo que hizo que la galleta fuera rápidamente copiada por sus competidores; luego sacó una publicidad bastante agresiva llamando a su galleta la "verdadera petit beurre"; pasados los años logró casi imponerse con una receta sin aditivos químicos). Le Petit Beurre LU es rectangular con cuatro ángulos en forma de pendientes que reflejan las 4 estaciones, 14 dientes de longitud y 10 dientes de ancho que representan las semanas del año. La superficie es lisa y la cookie tiene 24 puntos que representan las 24 horas del día en cuatro filas de seis que se intercalan con la inscripción en columnas de " LU PETIT - BEURRE NANTES " en tres líneas. La letra B de mantequilla se encuentra en el centro de la cookie . Si se apilan ocho galletas, el espesor obtenido es igual a la anchura de la galleta. Las galletas se presentan en paquetes de 3 columnas de 8, para las 24 horas del día.
 
Me gusta copiar estas recetas de quién conoce bien el producto, así que en ésta ocasión me he ido a junto de Juana y ... el resultado ha sido fabuloso. Os diré que estas galletas enganchan, que si el primer bocado no te entusiasma (porque no son dulzonas), les des una oportunidad, porque te aseguro terminarás cayendo en sus redes. 

domingo, 2 de febrero de 2014

Self-saucing Jaffa pudding (pudding auto-salsa Jaffa)


Hoy no he rezado... Ya lo conocía: había empleado la misma técnica aquí . Y tenía ganas de repetir! Ya sabéis: hacemos una masa de bizcocho, la ponemos en el molde, por encima vertemos una mezcla de azúcar moreno y agua hirviendo y ... al horno! (y si es tu primera vez, sí que rezarás...)
 
Si el de tofe estaba bueno, éste es exquisito... (sí, ya sé, una choco-adicta como yo no es imparcial, vale!) Ahora en serio: es superior!!! Y es que la salsa, más que líquida es una natilla de chocolate que mezclamos en cada bocado con un delicioso bizcocho de choco-naranja...
 
Un postre ideal para estas tardes de invierno... Se hace en un plis-plas y es tan ... reconfortante!

domingo, 26 de enero de 2014

Choco-mousse con ... aguacate! (vegana)


Después del éxito del cake de alubias de la semana pasada, no quise dejar más tiempo sin publicar esta receta con aguacate..., sólo falta que las lentejas se puedan "colar" en unas galletas y a ver si así me las como con más ganas...

Soy torpe en el uso de la manga pastelera (eso ya se ve en la foto) y como soy torpe, odio tener que usarla..., pero hoy tendríais que haberme visto (no!, rectifico, no tendríais que haberme visto!), cuando por coger una bolsa de congelar en vez de una manga desechable y a fuerza de apretar, la bolsa reventó mandando la mousse a mi cara..., total: mousse por todas partes menos en los vasitos y las fotos sin hacer..., ni qué decir tiene que juré en arameo, pero eso sí, me relamí toda y me puse las botas...
 
Dicho esto, la mousse es genial!!! Es vegana, está buenísima, es facilísima de hacer, es bastante ligera en calorías, podemos hacerla con antelación y queda muy pero que muy firme... y sustituye genial a esos buttercream hiper-grasosos de las tartas y cupcakes, que no sin razón le llaman al aguacate la "mantequilla vegetal"... Se trata de una receta de Giada de Laurentiis . No dejéis de hacerla, se convertirá en un básico de vuestra repostería!!!