lunes, 8 de diciembre de 2014

Roscón de almendras de Villalba (Lugo)


Hoy, día de la Inmaculada, he colocado los adornos navideños, he puesto los villancicos y me he lanzado cual "posesa" a hornear galletas de Navidad..., o sea, estoy en "modo Navidad" al 100%. Y a vosotr@s ¿os gustan estas fechas? 

Para dar comienzo a tan especiales días, he escogido esta receta tradicional gallega, que me ha acompañado desde niña en muchos acontecimientos familiares, la cual hoy en día saboreamos todo el año -aunque preferentemente en fechas señaladas- pero hay que suponer que antaño era un dulce de altas esferas y ocasiones especiales puesto que el uso de las almendras en repostería podemos decir casi con total seguridad que se debe en nuestra tierra a la floreciente época de monasterios y conventos que, con altas rentas, podían disponer de un producto prácticamente inexistente aquí y ello a partir del siglo XVII. Las recetas eran por aquel entonces algo tan secreto que ni siquiera se escribían y así se perdieron algunas, pero las almendras sí constan en los libros de cuentas de algunos monasterios como gastos extraordinarios de ocasiones especiales (ej. Navidad) junto al azúcar y los huevos.

Se trata de un postre delicioso, especialmente para los amantes de los frutos secos, a la altura de turrones y mazapanes, que podemos preparar con antelación a cualquiera de las fechas señaladas y que nos hará quedar como reyes en cualquier mesa.


Precisiones previas:
El roscón puede hacerse sólo con claras o sólo con yemas, teniendo en cuenta que con yemas se conserva más tiempo y con claras esponja más. Al parecer en Vivero-Lugo lo hacen con más yemas que huevos.
Si se prefiere menos dulce, se puede reducir la cantidad de azúcar y aumentar los huevos.
Hay quién lo aromatiza con ralladura de limón y quién lo aromatiza con coñac.
Se conserva en una lata, envuelto previamente con papel film, más tiempo del que seguro permanecerá en nuestra despensa.


Ingredientes:
3 huevos
500 gr. de azúcar 
500 gr. de almendra cruda molida
Unas gotas de coñac
Harina aproximadamente en cantidad de 100 gr.
Almendras crudas para decorar
Oblea

Preparación:
Se baten los huevos hasta que estén espumosos.
Se incorporan el azúcar, la almendra y el ron. Se amasa todo bien. Tiene que quedar una masa pringosa pero no pegajosa, consistente.
Para ello nos ayudaremos con harina, para conseguir el punto justo (hay que pensar que el tamaño de los huevos aportará cada vez pequeñas diferencias).
En una lata redonda ponemos un círculo de papel de horno en el fondo y encima la oblea.
La masa se coloca en forma de círculo, poniendo un vaso boca abajo en el centro.
Rallamos la superficie con un tenedor y disponemos unas almendras crudas formando dibujos.
Hornear 10 mn. a fuego fuerte (200º) y aproximadamente 50 mn. a 170º (según hornos)