domingo, 13 de abril de 2014

Pastas rústicas "de pulgar"


Hace unas semanas, mi querida amiga Rosa Elena V.S. me daba una "colleja" cariñosa para ver si me ponía las pilas y publicaba algo. Hace sólo unos días era mi también amiga Marta G.P. la que reiteraba la "colleja"..., pues aquí estoy, y a vosotras dedico estas deliciosas y sencillas pastas.
 
Se trata de una receta de las de siempre (las que me más me gustan), muy facilita, que he copiado a una excelente cocinera y bloggera, Cristina ; el aspecto rústico de estas pastas me fascinó al momento y la posibilidad de volver a probar la nata fresca para cocinar del Mercadona en lugar de la imposible-de-conseguir-nata-"de verdad", me tentó mucho. El resultado ha sido ... fantástico! Va por vosotras! (si venís hoy mismo a casa a lo mejor aún llegáis a la cata, ja, ja)
 
He querido llamarlas pastas "de pulgar" en similitud con las galletas de dedal.
 

Ingredientes:
115 gr. de nata
60 gr. de aceite
70 gr. de azúcar (yo, panela)
1/2 cta. bicarbonato de sodio
Pizca de sal
259 gr. de espelta (o harina común de todo uso)
 
Para el relleno:
50 gr. de chocolate de cobertura troceado
Un puñado de avellanas troceadas
 

Preparación:
Mezclar todos los ingredientes excepto el chocolate de cobertura y las avellanas.
La masa resultante será pringosa pero no pegajosa.
Hacer bolitas de unos 20 gr. (así salen 2 docenas de pastas)
Con el pulgar aplanamos y hacemos un hueco para después rellenar.
Rellenar con trocitos de chocolate y avellana.
Meter al congelador en tanto calentamos el horno a 180º
Hornear a 180º por unos 20-30 mn. según hornos.
 

PD. El uso de la nata fresca para cocinar del Mercadona en sustitución de la nata "de verdad" es para mí todo un acierto, desde luego es lo más parecido que la mayoría tenemos al alcance.




domingo, 9 de febrero de 2014

Verdadera Petit Beurre (VPB)

 

Hoy, un clásico de la repostería francesa: las Petit Beurre, unas galletas de mantequilla corrientes, a la venta en cualquier tienda. Se trata de unas galletas crujientes, que se conservan perfectas varios días (en lata) y con un sabor característico -nada dulce- que les confiere la mantequilla salada.
 
He leído que el nacimiento de estas galletas comienza en la confitería de Romain Lefevre y esposa, en la ciudad de Nantes, en 1883. A pesar de que el negocio pastelero iba bien, es el hijo de ambos el que decide dar un impulso a la empresa y crear un producto diferente para competir con la industria galletera británica. Es entonces cuando nace la Petit Lu o Petit Beurre o Real Petit Beurre, también conocida por sus iniciales VPB, una galletita de mantequilla, harina, azúcar y sin huevo, una especie de shortbread a la francesa con éxito mundial (personalmente lo que más ha llamado mi atención es que llevan agua en su composición...)
 
Louis Lefevre registró la marca " Petit Beurre LU " el 9 de abril de 1888 ante el Tribunal de Comercio de Nantes (cometió el error de no hacerlo al principio, lo que hizo que la galleta fuera rápidamente copiada por sus competidores; luego sacó una publicidad bastante agresiva llamando a su galleta la "verdadera petit beurre"; pasados los años logró casi imponerse con una receta sin aditivos químicos). Le Petit Beurre LU es rectangular con cuatro ángulos en forma de pendientes que reflejan las 4 estaciones, 14 dientes de longitud y 10 dientes de ancho que representan las semanas del año. La superficie es lisa y la cookie tiene 24 puntos que representan las 24 horas del día en cuatro filas de seis que se intercalan con la inscripción en columnas de " LU PETIT - BEURRE NANTES " en tres líneas. La letra B de mantequilla se encuentra en el centro de la cookie . Si se apilan ocho galletas, el espesor obtenido es igual a la anchura de la galleta. Las galletas se presentan en paquetes de 3 columnas de 8, para las 24 horas del día.
 
Me gusta copiar estas recetas de quién conoce bien el producto, así que en ésta ocasión me he ido a junto de Juana y ... el resultado ha sido fabuloso. Os diré que estas galletas enganchan, que si el primer bocado no te entusiasma (porque no son dulzonas), les des una oportunidad, porque te aseguro terminarás cayendo en sus redes. 

domingo, 2 de febrero de 2014

Self-saucing Jaffa pudding (pudding auto-salsa Jaffa)


Hoy no he rezado... Ya lo conocía: había empleado la misma técnica aquí . Y tenía ganas de repetir! Ya sabéis: hacemos una masa de bizcocho, la ponemos en el molde, por encima vertemos una mezcla de azúcar moreno y agua hirviendo y ... al horno! (y si es tu primera vez, sí que rezarás...)
 
Si el de tofe estaba bueno, éste es exquisito... (sí, ya sé, una choco-adicta como yo no es imparcial, vale!) Ahora en serio: es superior!!! Y es que la salsa, más que líquida es una natilla de chocolate que mezclamos en cada bocado con un delicioso bizcocho de choco-naranja...
 
Un postre ideal para estas tardes de invierno... Se hace en un plis-plas y es tan ... reconfortante!

domingo, 26 de enero de 2014

Choco-mousse con ... aguacate! (vegana)


Después del éxito del cake de alubias de la semana pasada, no quise dejar más tiempo sin publicar esta receta con aguacate..., sólo falta que las lentejas se puedan "colar" en unas galletas y a ver si así me las como con más ganas...

Soy torpe en el uso de la manga pastelera (eso ya se ve en la foto) y como soy torpe, odio tener que usarla..., pero hoy tendríais que haberme visto (no!, rectifico, no tendríais que haberme visto!), cuando por coger una bolsa de congelar en vez de una manga desechable y a fuerza de apretar, la bolsa reventó mandando la mousse a mi cara..., total: mousse por todas partes menos en los vasitos y las fotos sin hacer..., ni qué decir tiene que juré en arameo, pero eso sí, me relamí toda y me puse las botas...
 
Dicho esto, la mousse es genial!!! Es vegana, está buenísima, es facilísima de hacer, es bastante ligera en calorías, podemos hacerla con antelación y queda muy pero que muy firme... y sustituye genial a esos buttercream hiper-grasosos de las tartas y cupcakes, que no sin razón le llaman al aguacate la "mantequilla vegetal"... Se trata de una receta de Giada de Laurentiis . No dejéis de hacerla, se convertirá en un básico de vuestra repostería!!!

domingo, 19 de enero de 2014

Pastel de alubias mágicas



 

Éste es uno de esos pasteles que te reconcilian con tu Dios, sea cual sea... y es que te lo pasas rezando...:
Primero: porque sólo lleva un huevo y me parecía poco huevo para tanta masa y con alubias!
Segundo: porque lleva bicarbonato y como que no veía yo que pudiese subir la masa...
Tercero porque son ALUBIAS!...
Cuarto: porque no deja de oler a ... alubias! mientras lo preparas, y aún después de agregar la fruta...; incluso cuando lo horneas tiene ese olor pastoso pero algo mejorado porque evoca a las castañas... Total, que 75 mn. de rezo continuo: por favor, que salga, que no estoy para un fracaso reposteril a las nueve de la mañana; que tuve que pelar las manzanas y picarlas; que si no ya no me fio del libro (Clandestine Cake Club)... Y 75 mn. de rezo continuo, digo yo que tendrán el poder de redimirte de casi todos tus pecados, o no?, bueno de pecados a pequeña escala, al menos... Al tiempo, ejercitas la paciencia, porque el punto óptimo del pastel se alcanza a las 24 horas, que dices tú ¿y se le quitará el sabor a alubias después de ese tiempo? Y esperas y rezas..., rezas y esperas...,

Es por toda esa expiación, que he elevado el pastel a la categoría de navideño, a las altura de los cakes ingleses de frutas, tan al uso en esas fechas... Y sí, después de 24 horas sabe bien: a frutas y castaña! Es aromático y extra-jugoso.

Pero lo más importante de este pastel es el aprendizaje de sustitución y aprovechamiento: que te falta mantequilla, pues hechas alubias; que tienes muchas alubias, pues haces un pastel (que si no, no se yo porque habría que echarle alubias a un pastel...); y lo más importante: que se necesitan castañas y no tienes, pues echas alubias!, que te digo yo que es casi lo mismo...