Los que me conocen saben que hoy es para los míos un día de recogimiento... y la verdad que el tiempo acompaña, pues se ha puesto a llover y no para. En estos momentos de tristeza, nostalgia, recuerdos y añoranza por el ser querido que se fue, una buena taza de café con leche con unas galletas, a mí, personalmente, me reconforta un poco el alma y también el cuerpo destemplado.
Ésta es de esas recetas que a mí más me gustan, de las que pasan "boca a oído" de generación en generación. Al parecer, antaño había un molde de aluminio para hacerlas, pero yo he usado un rodillo de fondant con rayas cruzadas. También debo decir que originalmente son rectangulares y con rayas perpendiculares; por lo demás, ninguna complicación para unas galletas deliciosas y crocantes.
Ésta es de esas recetas que a mí más me gustan, de las que pasan "boca a oído" de generación en generación. Al parecer, antaño había un molde de aluminio para hacerlas, pero yo he usado un rodillo de fondant con rayas cruzadas. También debo decir que originalmente son rectangulares y con rayas perpendiculares; por lo demás, ninguna complicación para unas galletas deliciosas y crocantes.
Ingredientes:
200 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
130 gr. de azúcar glass
1 yema y 1 clara batida a punto de nieve
1 cta. de extracto de vainilla
300 gr. de harina
1/2 cta. de impulsor químico tipo Royal
Preparación:
Batir la mantequilla hasta que se vuelva cremosa.
Añadir el azúcar glass. Continuar batiendo.
Incorporar la yema y el extracto de vainilla.
Unir la clara "levantada" con movimientos envolventes.
Por último, echar la harina tamizada con el impulsor.
La masa debe quedar "pringosa" pero no pegajosa.
Estirar la masa, dejar fina y pasar por encima el rodillo elegido.
Utilizar un cortapastas para darles la forma deseada.
Hornear a 180º hasta que estén doraditas.
Dejar enfriar y guardar en latas.
Se conservan muy bien por varios días (si se diera el caso...)






Siempre apetecen y sobre todo con días como el que hemos tenido hoy, que aunque con algo de bochorno, ha llovido bien y ha tronado otro tanto. Yo con un descafeinado en mi cómodo sofá viendo la tele, me zampo más que unas cuantas ;)
ResponderEliminarBicos
Tenía ganas de volver por aquí...
ResponderEliminarLa de cosas que me he perdido este verano.Poco a poco me iré poniendo al día, por ahora me quedo con tus galletas de mantequilla, ¡ Qué buenas ! y ¡ Qué tentadoras ! Yo empiezo y no sé parar....
La idea de rodillo con relieve me ha gustado.
Un abrazo,
María José.
¡Qué ricas! Me encantan este tipo de recetas. Tomarlas con un café calentito es todo un lujo.
ResponderEliminarBesos.
Carmen: siento la pérdida, ya imaginaba que el verano había sido complicado. es bueno encontrar alivio en cosas que nos gustan, como cocinar y sobre todo en estar con la familia. No recordaba estas galletas, pero cuando he visto Beagala, me ha traído muchos recuerdos, seguro que son una delicia, porque tú tienes mucho ojo para las galletas y para miles de cosas más.
ResponderEliminarUn besito
Carmen siento mucho la pérdida , ánimo , aunque es difícil superarla , siempre debemos hacerlos por nosotros y por ellos, los que se van ........pues no les gustará vernos tristes , aunque comprendo perfectamente esos momentos de recogimiento, como no ?........Estas galletas desdeluego que son reconfortantes , galletas que no tienen tiempo y que nos recuerdan la niñez.
ResponderEliminarUn abrazo enormeeeeeeeee.
Me encanta como te han quedado, esas galletas de mantequilla tienen mil versiones, y a mí siempre me gustan... todas :)
ResponderEliminarCarmen, unas galletas geniales, que acompañadas de un buen café deben ser una auténtica delicia. Ideales para un día de recogimiento y para poder recordar los momentos felices con aquella persona que ya no está...
ResponderEliminarUn abrazo enorme!!
Madre mía niña! La próxima vez que hagas estas galletas me avisas para tomarlas con el te! jijijiji. Besitos guapetona
ResponderEliminarTe acabo de conocer a través de Vero, Galletas haberlas hailas y me ha encantado tu blog y esas galletas tienen que estar super, preciosa fotografía y precioso blog, besos
ResponderEliminarSofía
Superar una pédida siempre es duro. Muchos ánimos guapa!
ResponderEliminarLas galletas me parecen geniales, tanto que me las guardo para hacerlas en casa. Tienen que estar riquísimas.
besos
Carmen hay pérdidas muy difíciles de superar, y pensar en los que se han ido hace que sigan presentes para aquellos que los querían. No nos conocemos aún, porque acabo de descubrir tu blog, pero no quería dejar de darte ánimos.
ResponderEliminarGracias por compartir esta receta, suena deliciosa y me gustaría prepararla alguna vez en casa. Desde luego ahora que te he encontrado te voy a seguir para no perder nada.
Besos mil!
Te dejo la dirección de mi blog por si te apetece pasar y conocerlo http://losdulcessecretosdecuca.blogspot.com.es
Hay que animarse aunque cueste mucho, Menudas galletas has preparado de las que me encantan crujientes y bien ricas, bikiños
ResponderEliminarMi querida amiga, se lo que es una perfida de un ser querido y es muy duro, pero hay que seguir adelante que seguro es lo que ellos desearian. Bueno cielo como siempre un espectaculo de fotos, y unas galletas maravillosas que tienen que ser una ricura. Mil besicos cielo mio
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