








Hace veinte años que estamos juntos. Nos conocimos en un atasco en Puentedeume y ya no nos separamos más. ¿El balance? Positivo, sin dudarlo ...
Por razones de trabajo lo celebramos en Bilbao. ¡Fantástico el trabajo de recuperación de la ría! Encantadora la ciudad ... Excelente comercio (Carolina Herrera, Diesel, Louis Vuitton, Suárez, ...)
Nos alojamos en el hotel Hesperia-Zubialde. Quedamos muy contentos del confort y de la atención. Muy bien situado para nuestras necesidades.
Propongo un recorrido a pie de la ciudad: Comienzas a caminar en el puente Euskalduna y sigues nueve puentes más, terminando en el puente de San Antón. Aconsejo ir por la derecha e ir contemplando el Palacio Euskalduna, el C.C. Zubiarte, la Universidad de Deusto, el museo Guggenheim, el funicular a Arantxa, el paseo del Volantín, el ascensor a Begoña, el Ayuntamiento, el paseo del Arenal, el Teatro Arriaza, el mercado de la Ribera, la iglesia de San Antón ... Cruzas al casco viejo y caminas por las siete calles, ves la catedral de Santiago y recorres la plaza Nueva. Cruzas a la ciudad nueva por el puente del Arenal, alcanzas la plaza de Diego de Haro, contemplas la estación de Abando, la sede BBVA y continúas por la gran Avenida hasta la plaza Circular, pasando por la Diputación Foral. En la plaza tenemos el hotel Carlton y la Delegación provincial del Gobierno. Aconsejo adentrarse por la calle Ercilla y perpendiculares. Si continuamos por la Avenida hacia la plaza del Sagrado Corazón, majestuosos edificios ... A la derecha encontraremos el parque de Dña. Casilda y finalmente la imagen del Sagrado Corazón: volvemos a estar en el puente Euskalduna ... Es una gran ciudad, pero se recorre bien a pie ...
Gastronómicamente hablando me traigo muchas ideas: tarta de queso y membrillo, tarta de arroz con leche, tarta Gernika, las baldosas de Bilbao, la intxaursalsa, los cubiletes de plum-cake, el bacalao a la vizcaína..., y también recetas que quiero repasar como el pastel vasco y el bacalao al pil-pil.
Y como broche final: cena en el restaurante Etxanobe. He tenido el placer de conocer en persona a Fernando Canales y me ha regalado y dedicado un libro suyo (gracias a mi marido que le contó que veía su programa) ... No podía desear más ...
Las servilletas enrolladas como un pergamino y atadas con una cinta de raso azul bordada con el "Etxanobe". Para el bolso, una banquetita al lado de la silla ...
Cenamos bacalao a la vizcaína y bacalao al pil-pil clásico, regado todo con un txakoli (con el consejo del sommelier). El restaurante nos agasajó con un entrante consistente en gazpacho de sandía y milhojas de anchoa (todo muy bueno), además del consabido pan con aceite (uno de los panecillos tenía forma de champiñón y era de pasas, super-original). De postre helado de la casa con salsa de chocolate. El café lo presenta acompañado de unas cestitas de chocolate rellenas de una ganaché de trufa y un picadillo de frutos secos; no hay cucharilla, sino un bastoncito de madera con cristalizado de azúcar en el extremo ...
El servicio de lo más pulcro, atento y encantador (apenas esperas entre plato y plato). La terraza preciosa, confortable, con calefacción y vistas a la ría ... ¡Me encantó la experiencia!

0 comentarios:
Publicar un comentario