
Las ví por primera vez en el blog de Marcela a dónde os remito encarecidamente porque tiene un artículo de investigación histórica y tutorial de preparación de la receta estupendo. Al instante se me metieron "entre ceja y ceja". El problema era comprar moldes en alemán en la página a la que Marcela nos remite. Después de mucho esfuerzo, hoy ya me encuentro en otra fase..., la de "estar poseída" por estos detallistas moldes que me transportan, con razón o sin ella, a la época victoriana. Hay quién se apasiona con las tartas fondant, o con las galletas decoradas, ..., pues yo me he "enamorado" de esta técnica. Decir que me tienen literalmente fascinada es poco: primero tuve el molde de girasol, luego los de la vida cotidiana, el corazón y las escenas del árbol de Navidad, a continuación más escenas de Navidad... y ahora ya estoy deseando probar a hacer speculoos, gingerbread y shortbread!
Ya había probado, con excelentes resultados pues me encantaron, a hacer galletas secas de anís en Navidad, gracias a Albahaca y canela: las Chräbeli (patitas de cuervo). Así que algo ya tenía adelantado: las galletitas iban a gustar a mi paladar, pero había tantas pruebas que superar antes del resultado final! (obtener una buena masa, que se volviese sedosa al enfriar, que al secar cambiase de color, que al cocer formase el típico "pie", que se mantuviesen los detalles del grabado y que las galletas permaneciesen blancas...)
Los Springerles son un tipo alemán de galletas, más frecuentes en Navidad, cuyo diseño en relieve se realiza pulsando un molde sobre la pasta; luego hay que permitir que la impresión se seque antes de hornear pues esto es lo que preserva el detalle de las características de la superficie. Los ingredientes principales de la masa son: huevos, trigo candeal y azúcar glass. Tradicionalmente tienen sabor a anís. El impulsor es carbonato de amonioaunque actualmente muchas recetas ya llevan levaduras modernas. La cocción se realiza a baja temperatura y en el proceso la galleta dobla su altura: efecto pop-up que produce el característico pie a lo largo de los bordes por debajo de la superficie del trazado.
La primera vez fue pues como un parto de 31 horas, sí, de 31 horas, pues éste es el tiempo que lleva el proceso completo... El grabado ya fue dificultoso pues después de 5 horas en la nevera la masa estaba tan dura que tuve que golpear el molde con un mazo ... El secado se hizo eterno a la espera de sí la masa cambiaba del color amarillo a blanco ... ¡y cambió! Y el horneado fue como tener el corazón en un puño: tuve problemas con la temperatura del horno y parecía que no formarían "pie", pero finalmente todo salió como debía ¡uf! Yo diría que están más ricas con el transcurso del tiempo.
Hice 3 pequeños cambios en la receta de Marcela:
Cambié su destilado por anís (por imperiosa necesidad)
No puse las semillas de anís en la masa sino en la bandeja de horneado (debajo de las galletitas), pues así lo leí en algún otro sitio y me gustó ...
Las cocí finalmente a 150º por 20 mn. (pues mi horno a 120º como que no cuece...)
Receta:
Disolver 0,2 gr. de bicarbonato de amonio en una mezcla de licor de anís y esencia.
Tostar 1 1/2 cta. anís.
Batir 2 huevos (110 gr.) con 250 gr. azúcar glass por 15-20 mn.
Incorporar la mezcla que contiene el bicarbonato de amonio.
Agregar 250 gr. de harina o la precisa para que la masa esté pringosa pero no pegajosa.
Reposar la masa al frío por unas 5 horas (quedará más sedosa)
Espolvorear moldes y superficie de trabajo con fécula.
Espolvorear el anís tostado en la bandeja de horneado.
Las formas cortadas reposan 24 horas (cambian de color, de amarillas se tornan a blancas)
Al horno a 150º por 20 mn.
Las galletas tienen que formar "pie" y quedar blancas por arriba y doradas en la base.
Ya había probado, con excelentes resultados pues me encantaron, a hacer galletas secas de anís en Navidad, gracias a Albahaca y canela: las Chräbeli (patitas de cuervo). Así que algo ya tenía adelantado: las galletitas iban a gustar a mi paladar, pero había tantas pruebas que superar antes del resultado final! (obtener una buena masa, que se volviese sedosa al enfriar, que al secar cambiase de color, que al cocer formase el típico "pie", que se mantuviesen los detalles del grabado y que las galletas permaneciesen blancas...)
Los Springerles son un tipo alemán de galletas, más frecuentes en Navidad, cuyo diseño en relieve se realiza pulsando un molde sobre la pasta; luego hay que permitir que la impresión se seque antes de hornear pues esto es lo que preserva el detalle de las características de la superficie. Los ingredientes principales de la masa son: huevos, trigo candeal y azúcar glass. Tradicionalmente tienen sabor a anís. El impulsor es carbonato de amonioaunque actualmente muchas recetas ya llevan levaduras modernas. La cocción se realiza a baja temperatura y en el proceso la galleta dobla su altura: efecto pop-up que produce el característico pie a lo largo de los bordes por debajo de la superficie del trazado.
La primera vez fue pues como un parto de 31 horas, sí, de 31 horas, pues éste es el tiempo que lleva el proceso completo... El grabado ya fue dificultoso pues después de 5 horas en la nevera la masa estaba tan dura que tuve que golpear el molde con un mazo ... El secado se hizo eterno a la espera de sí la masa cambiaba del color amarillo a blanco ... ¡y cambió! Y el horneado fue como tener el corazón en un puño: tuve problemas con la temperatura del horno y parecía que no formarían "pie", pero finalmente todo salió como debía ¡uf! Yo diría que están más ricas con el transcurso del tiempo.
Hice 3 pequeños cambios en la receta de Marcela:
Cambié su destilado por anís (por imperiosa necesidad)
No puse las semillas de anís en la masa sino en la bandeja de horneado (debajo de las galletitas), pues así lo leí en algún otro sitio y me gustó ...
Las cocí finalmente a 150º por 20 mn. (pues mi horno a 120º como que no cuece...)
Receta:
Disolver 0,2 gr. de bicarbonato de amonio en una mezcla de licor de anís y esencia.
Tostar 1 1/2 cta. anís.
Batir 2 huevos (110 gr.) con 250 gr. azúcar glass por 15-20 mn.
Incorporar la mezcla que contiene el bicarbonato de amonio.
Agregar 250 gr. de harina o la precisa para que la masa esté pringosa pero no pegajosa.
Reposar la masa al frío por unas 5 horas (quedará más sedosa)
Espolvorear moldes y superficie de trabajo con fécula.
Espolvorear el anís tostado en la bandeja de horneado.
Las formas cortadas reposan 24 horas (cambian de color, de amarillas se tornan a blancas)
Al horno a 150º por 20 mn.
Las galletas tienen que formar "pie" y quedar blancas por arriba y doradas en la base.









,... me cuesta articular palabra,.. ésto es sencillamente espectacular!!!!!! aparte de bonitas y llamativas,.. tienen que estar buenísimas!!!!
ResponderEliminarPor cierto, las fotos son estupendas,... esos marcos me chiflan ;-) los colecciono y me llaman especialmente la atención ;-) es mucho preguntar donde los consigues???
Una entrada de verdadero lujo,...
un biquiño
Esta semana que viene tendré los moldes, me los traen de Alemania, así que tomo buena nota de tu receta.
ResponderEliminarA mí también me apasionan, mucho más que el fondant.
Ya te contaré qué tal.
Las tuyas son maravillosas.
Un besín
Wowwwwwwwwwww me encantan,llevo años detras de esos moldes,me parecen realmente preciosos.Incluso me envian una revista que es todo de ese estilo y se me cae la baba cada vez que la miro,pero mi economia no me lo permite.Ten han quedado preciiosas,romanticas,hermosaas,un besin tesorin.
ResponderEliminarImpresionante. Son preciosas y tienen que estar riquísimas. Me ha encantado la forma tan creativa de presentarlas. Realmente, se merecen un marco.
ResponderEliminarSaludos,
Dominique
Guaaauuuuuuuuuuuuu!!!!!!! que pasada!!!!
ResponderEliminarQuién estaba tirando la toalla? Ehem... :D Y después salís con esta maravilla!
ResponderEliminarDónde compraste los moldes, seré curiosa? Son de resina? Digo por lo de golpearlos... los de cera no resistirían. Pero el desmoldado nosotros lo hicimos inmediatamente.
Más allá de los detalles del proceso, creo que lo de imprimir galletas viene inicialmente a través de los mazapanes, tipo los Brenten que mencionaba cuando hice los Bethmännchen. En algún momento de escasez de almendras (guerras y demás de por medio), se buscaron otras masas que se pudiesen elaborar de manera similar.
Muy Biedermeyer, sí, victoriano como vos decís. Porque es la época en la que florece la producción de moldes, o son los que más nos han llegado...
Bonito, divertido, y crea adicción también.
Un beso grande,
Marcela
P.S.: Ah, estaba viendo una revista días atrás, los moldes también los usan para hacer papeles con relieves. ;)
Me he quedado sin palabras !!!
ResponderEliminarEs pec ta cu lar !!!
Menudo trabajo, tomo buena nota, pero yo que soy "Dña Impaciencia" , no creo que lo consiga asi que me conformaré con ver las maravillas que has preparado.
Besinos maestra !!!
Desde luego son unas galletas preciosas,artesanales y maravillosas.
ResponderEliminar¿ No te dio pena comerlas ?
Enhorabuena por el trabajo bien hecho.
Un abrazo,
María José.
OHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH
ResponderEliminarPERO QUÉ PRECIOSIDAD!!!!
Acabo de sufrir un flechazo fulminante ante semejante belleza!
La presentación no puede ser mas original y artística
besos
Hola Nytta,
ResponderEliminarlos marcos los compro hace años en cualquier lugar que los veo porque me fascinan las fotos antiguas. Actualmente te diré que fundamentalmente los encuentro en Zara Home, en Pórtico y en Musgo.
Besazos
Hola Marcela,
si hacemos honor a la verdad las tuyas quedaron más perfectas que las mías, por eso que mis lamentos no eran en vano... Como el alemán se me resistía y después de mucho indagar di con "House on the hill" que fue donde compré (aunque muy caros por cierto). Son de resina y dicen que reproducen diseños antiguos. Ya me parecía a mí que tenían alguna conexión con la época vistoriana...
Besazos maestra.
Hola a tod@s y gracias por vuestro afecto. Besos
sin palabras. no se que decirte de verdad.. sólo que me han encantado, me han enamorado estas galletas, tanto su resultado, como su elaboración, y toda tu explicación...
ResponderEliminarFA BU LO SO ....
Aisssssss cómo me he quedado al verlas!!!!!! Buenooooo esto es una obra de arte, yo no me las comía, las miraría y volvería a mirar, que son tan bonitas!!!!!! Te contesté a lo de las speculoos, en mi blog, me gustaron mucho y me gustaría que me dieras tu opinión si las pruebas porque te considero muy experta en el tema. Además veo que lo del reposo que me parecía algo raro no lo es porque estas que has hecho también reposan.
ResponderEliminarUn besito
He venidi aqui de rebote y me he quedado maravillada de estas galletas. En su dia ambien se las via a Marcela pero desisti...quizas haga una nueva tentativa. A pesar de lo que dices, felicidades.
ResponderEliminarLos de resina son efectivamente bastante más caros que los de cera (prácticamente hay que multiplicar por 10)...
ResponderEliminarNo veo porqué decís que las mías quedaron mejor. A mí las tuyas me parecen perfectas. ;) Es más, ya te veo probando el laufabraud.
Pero con tanta maravilla me dan ganas de correr al mercado y comprar más moldes!
Un beso grande,
Marcela
Qué preciosidad de galletas Calohe! ya puedes estar bien orgullosa porque te han salido de exposición... te felicito.
ResponderEliminarBesos!
Como siempre me quedo con la boca abierta!!!Pero que bonitas.....
ResponderEliminarNo las conocia y me han impresionado y sobre todo la puesta en escena que les has puesto.Besitos.
¡¡¡son perfectas!!!! llevo un buen tiempo dándole vueltas a comprarme moldes de este tipo, y al ver estas tuyas me ha vuelto a entrar el empeño!!! hasta se ha ofrecido mi madre a regalármelos por reyes adelantados jejeje. Leo que los compras en House on the hill???Me recomiendas el sitio??
ResponderEliminargraciaaaas!
Alucinada me has dejado, nunca había visto estos moldes y cuando vi las galletas enmarcadas creía que era algo de manualidades, je, je, pero leyendo tu relato me dejas A NO NA DA DA. Felicidades
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