Se dice que estas sencillísimas galletas estimulan y tranquilizan al mismo tiempo, de ahí su nombre de "galletas de la alegría".
Su secreto reside en las virtudes de la espelta. Al parecer, este humilde cereal, ancestro del trigo y rico en vitamina B y en aminoácidos esenciales para la renovación celular, es un ansiolítico natural que estimula el sistema inmunitario.
Debemos esta receta a Hildegarda de Bingen. El resultado son unas galletas más bien duras y con un sabor muy "auténtico", muy de antes: la harina de espelta, la miel, el azúcar moreno, la mantequilla,..., contribuyen "todos a una" en su intensidad.
Fundir 50 gr. de miel.
Fuera de la fuente de calor añadir 170 gr. de mantequilla ablandada. Mezclar.
Agregar 100 gr. de azúcar moreno y una pizca de sal.
Incorporar 1 huevo.
Verter 400 gr. de harina de espelta en forma de lluvia.
Amasar y formar un rulo de 7 cm. de diámetro. Envolver en papel film y llevar a la nevera por dos horas.
Cortar la masa en rodajas de 1/2 cm.
Hornear las rodajas sobre papel de hornear en horno precalentado a 180º C.
Dejar dorar suavemente (yo, unos 20 mn.)
Retirar del horno, depositar las galletas en rejilla y dejar enfriar.
Fuente: Cocina monacal.





Estoy deseando poder hacerlas, a ver si nos hacen a todos un poquito más felices y nos suben el ánimo!! Tiene una pinta impresionante. Besotes
ResponderEliminarMagníficas! Las apunto sin falta. Tienen una pinta deliciosa. Besos
ResponderEliminarPues nada a probarlas que estoy un poquito de capa caída! Desde luego la pinta es buenísima.
ResponderEliminarUn besazo guapa
que ricas! a simple vista me parecieron como las campurrianas,seguro que estas estan mejor y todo.
ResponderEliminarsaluditos.
Explendidas galletas y unas fotos de lo mas bonitas, besos
ResponderEliminar¿Estas son las galletas que nos van a dejar a l@s psicólog@s en paro? Jajaja
ResponderEliminarMe encanta su nombre, sus propiedades y seguro, su rico sabor.
¡Hace falta tanta alegría en estos tiempos tan dificiles!
Buen domingo
GOSTEI DO NOME E DO ASPECTO MAIS AINDA.
ResponderEliminarFICARAM MARAVILHOSAS MESMO.
BJS
Riquísimas galletas y si además nos animan y nos reconfortan ¿qué más se puede pedir?
ResponderEliminarBesos.
Te quedaron fantásticas. Me encanta la textura de estas galletas, pero eso de las galletas de la alegría....No le habrás echado algún ingrediente secretillo que te callas, eh?. Es broma. Un saludo y que tengas una buena entrada de semana.
ResponderEliminarTengo todos los ingredientes, si no fueran las horas .. que son me ponía con ellas,... la textura me parece de lo más llamativa y si nos sube el ánimo.. mejor que mejor ;-) , sea como sea deliciosas!!
ResponderEliminarbicosss
Ya que son de la alegria...habrá que probarlas....como siempre en un bonito marco.
ResponderEliminarQuedan preciosas estas galletas. Nunca he utilizado esta clase de harina, así que me haré con ella y las prepararé.
ResponderEliminarBESOS
Y mi paquete de harina de espelta(escanda que llamamos por Asturias)sigue en la despensa.
ResponderEliminarDe nuevo me vuelvo a encontrar una receta dulce con este tipo de harina y me sorprendo y los resultados que veo son estupendos, no hay más que ver tus galletas y , como bien dices, con un sabor más a auténtico.
Besos.
Con ese estupendo nombre de galletas,seria imposible no probarlas, un abrazo
ResponderEliminarcon ese nombre y esas propiedades hay que probarlas
ResponderEliminar¡¡besos¡¡
No me gusta el pan de espelta, y tengo ahí un kilo esperando que la use, así que las pruebo seguro!!
ResponderEliminarQue sabia era Hilde! Sencillas, si, pero con una pinta buenísima. Estas las tengo que probar, que buena es siempre una dosis de alegría!
ResponderEliminarBonito nombre tienen las galletas.
ResponderEliminarA mi me encanta la espelta, las galletas tienen que ser buenísimas.
Las haré.
Besazos.
estoy convencida que son de la felicidad, porque seguro que cada vez que te comes una "vuelas"! jajajajaj. bueno, que te mando tu bolsita de chuches y tu me mandas una de galletitas! muchos besitos guapísima
ResponderEliminarCon ese nombre es imposible que no estén deliciosas y seguro que arrancarán más de una sonrisa.
ResponderEliminarYo utilizo muchísimo harina de escanda. Nunca falta en mi despensa, de modo que estas galletas con el sabor de esos fantásticos ingredientes, efectivamente tienen que suponer un momento de alegría y felicidad, como todo lo que se prepara en los conventos. Te quedaron de revista. ¡Preciosas!
ResponderEliminarUn besín.
ay que ricas parecenn las pienso probar tambien estas, tengo una libreta llena de galletas y pastas pendientes de hacer jaja. una pregunta, como son, crujen? un besoo
ResponderEliminarmuy ricas, anotadas estan
ResponderEliminarSin duda un buen nombre para estas deliciosas galletas. Tomo nota. Besos
ResponderEliminarohhh, habrá que probarlas, con esas referencias y esas fotos tan primaverales no hay quien se resista ;)
ResponderEliminarSalu2. Paula
Me encanta el color tan bonito que les ha quedado, lo mismo que los ingredientes. La harina de espelta me encanta, ya la he probado varias veces y su sabor se nota muchísimo en las masas. Me llevo tu receta para cuando haga galletas.
ResponderEliminarun besito
Hola Calohe.
ResponderEliminarNunca utilicé esta harina en galletas, en pan sí y me encanta. Así que creo que no me va a quedar más opción que probarlas porque si tiene tantas propiedades y nos proporciona momentos felices ya estoy tardando en disfrutar de ellas. Como siempe te quedaron de 10.
Un saludo.
Umm! me encanta los ingredientes que lleva, así que serán mis próximas galletitas.
ResponderEliminarUn beso.
Unas galletas muy ricas, mañana las hago. Besos
ResponderEliminarNo he usado nunca la harina de espelta, pero si estas galletas se llaman de la alegria, las pruebo seguro.
ResponderEliminarBesitos
Es que siempre consigues sorprenderme. Geniales estas galletas y además con esos efectos debían recetarlas en la SS.
ResponderEliminarUn besito
Te felicito. Eres la reina de las galletas. Tengo harina de espelta y te aseguro que voy las haré.
ResponderEliminarYa te contaré.
Un besazo
Pues sí que tienen que ser una delicia, sobre todo si tienen ese sabor a galletas de antes. Por cierto, el viernes hice tus galletas reglero y nos han encantado, Ya las tengo publicadas. Si te apetece, me encantaría que le dieses tu visto bueno. Un besazo.
ResponderEliminarcosicasdulces.blogspot.com
Con este nombre y esas propiedades cualquiera se resiste a hacerlas. Besos
ResponderEliminarRiquísimas! me encanta ese aspecto rústico que tienen..
ResponderEliminarUn besito
Qué ricas!! Con lo que me gustan las galletas con miel, y me recuerdan, por la manera a la que setán hechas, a los biscotti, que me encanta hacer en casa!!
ResponderEliminarUn beso!!
De estas maravillosas galletas me gusta todo, hasta el nombre de la autora de la receta : Hildegarda. Personalidad, sí señor!!! Galletas de la alegría, estimulantes, qué maravilla, a comprar espelta volando!!!
ResponderEliminarFantásticas, con esos ingredientes seguro que me gustan, y si encima ponen una sonrisa, mucho mejor
ResponderEliminarBesos
Acabo de llegar a tu casa, será el olor de las galletas!!
ResponderEliminarTienen una pinta estupenda y tus fotos son una preciosidad!!
Besoss
Fantástica la receta! Me encanta lo de la miel y la harina de espelta. Las haré!
ResponderEliminarBesotes!
Qué bonito nombre tienen estas galletas pero es que se lo merecen porque ver el buen aspecto que tienen es un regalo para la vista y no te digo para el paladar ;)
ResponderEliminarBesinos lindura, que disfrutes de estos dias.
hice tu tarta de obleas, aunque con un poco de trampa je,je.....
ResponderEliminar¡¡besos¡¡
que sepas que ahora mismo levanto el culo del sofá y me voy a la cocina… lo tengo todo, y me sobran las ganas.. así que ya te contaré!!!
ResponderEliminarun beso wapa
Me encantan este tipo de galletas duritas!!! Se ven deliciosas.
ResponderEliminarBesos cariñosos,
Seguro que están fantásticas
ResponderEliminarBesos
Una delicia de galetas,madre mía vaya pintaza más rica tienen.
ResponderEliminarPor cierto he hecho tus galletas Reglero y las he publicado hoy están exquisitamente buenas.
Un besito enorme guapa.