Acabo de descubrir que en mi familia practicamos "fika". Fika es -al parecer- una expresión básica sueca (similar a la danesa hygge) que significa pausa para el café y que implica una especie de pan dulce (fikabröd). Esta tradición escandinava es diferente a la pausa para el café italiana, mucho más eficiente: a menudo de pie, con el expresso en una mano y el cornetto en la otra. Fika es lo contrario de eficiencia: te sientas, bebes un café lentamente y hablas de cualquier cosa; puedes hacerlo en cualquier momento del día y varias veces al día, en el trabajo, en una cafetería o en casa. A menudo es una "ruptura" espontánea y por lo tanto requiere que siempre tengas fikabröd en casa. En los viejos tiempos había que servir al menos tres diferentes dulces recién horneados para no insultar a un invitado sueco, pero éstas reglas no se aplican más.
En mi casa siempre hay magdalenas frescas -esto es un fijo- y otra cosa, normalmante galletas. A mayores, los fines de semana de invierno suele haber siempre algún "experimento" recién horneado (cumplo las antiguas reglas...); con ello, especialmente los fines de semana, practicamos "fika" varias veces al día.
Aunque había visto en varios sitios las ANZAC, lo que me decidió a probarlas fue la lectura del último libro de Kate Morton, "El cumpleaños secreto" (libro de lectura muy entretenida y con final sorpresivo), en el cual aparecen.
Estas galletas se popularizaron en la 1ª Guerra Mundial. Se hacían por sus mujeres y se enviaban a los soldados de la "Australia New Zealand Army Corps (ANZAC)". Tenían la ventaja de que no precisaban huevos y se conservaban bien en el largo viaje por mar a Europa.
He seguido la receta de Martha Stewart.
Ingredientes (podemos hacer la mitad):
2 tazas de harina de todo uso (yo, espelta)
2 tazas de copos de avena
2 tazas de azúcar (creo que se puede poner algo menos)
1 taza de coco rallado seco
1 taza de mantequilla sin sal (yo, margarina vegetal)
2 cucharadas de sipore dorado
3/4 cta. bicarbonato soda
1/4 taza agua hirviendo
Preparación:
En un bol, mezclar los ingredientes secos.
Fundir la mantequilla con el sirope.
Disover el bicarbonato en el agua hirviendo y añadir a la mantequilla fundida.
Mezclar los dos grupos de ingredientes.
Enfriar la masa en nevera por una hora. Coger porciones con un sacabolas de helado y poner sobre papel de horno en bandeja. Aplanar.
Hornear a 180º hasta que doradas, dependiendo hornos. Si nos gustan crocantes, aplanar bien y hornear más tiempo y si las queremos tiernas, aplanar menos y hornear lo justo
Deliciosas. Se conservan bien en lata.
PD. El juego de café es de herencia.










Gràcies a la Conxita de "Te de ternura" he anat a parar al teu blog i enseguida m'ha atrapat. Moltes d'aquestes delícies que fas son afins als meus gustos i les imatges precioses. En anem veient...
ResponderEliminarPues querida mia, me encanta hacer fika y si es con unas cuantas Anzac muchísimo mejor.
ResponderEliminarUn beso.
Hola, estoy encantada!
ResponderEliminarPor aqui também fazemos pausa para um café solo (espresso como gostamos).
As fotos estan preciosas ;)
Com tu permisso levo a receta para a minha cozinha!
Besos.
Unas galletas que estan impresionantes iiii a estas horas me vendria genial hacer fika y quedaria como una reina con esas galletitas.....Bessss
ResponderEliminarPues tienen un aspecto delicioso Carmen, me recuerda un poco a las campurrianas, tostaditas y arenosas por lo que puedo apreciar. Gracias por compartir esta maravilla de galletas de las que tomo nota ahora mismo. Un besito.
ResponderEliminarSabes lo que vaya hacer ahora mismo?. Me encantan y con espelta ! Besos.
ResponderEliminarTienen un aspecto estupendo, qué ricas y como siempre las fotos geniales. Un abrazo, Clara.
ResponderEliminarque maravilla de galletas! que pena no poder meter la mano por la pantalla, me llevaria unas cuantas!! se ven deliciosas, bicos
ResponderEliminarYa llevos unas semanas viendo por la blogosfera estas galletas y la verdad es que son tentadoras de verdad. Los ingredientes son de los que me gustan.
ResponderEliminarNada más ver el juego de café me he acordado de uno que tenía parecido mi abuela, en mi caso solo conservo una tacita y un platito, pero es tan bonito, qué suerte que lo tengas tan completo, cada vez aprecio más este tipo de cosas, vamos de las que no se encuentran en zara home, ja ja ja.
Un besito
Com coco e flocos de aveia eu ia adorar.
ResponderEliminarFicaram lindos.
bjs
Me rechiflan tus galletas guapa mía. Las veo absolutamente deliciosas y ya busco el momento de probarlas en cuanto pueda, son unas galletitas con historia, al igual que ese precioso juego de café, una joya, precioso!!!
ResponderEliminarDebería ser obligatorio practicar fika ¿ no crees? Qué placerrrr....
Deliciosas galletas!!! Me encantan las recetas y la estética de tu blog así que me quedo por tu cocina.
ResponderEliminarUn beso
mira por donde tengo avena que tenia que gastar ya y la voy a emplear en estas ricas galletas
ResponderEliminar¡¡¡besos¡¡¡
Hola guapa, pues me gusta practicar fika a mí también y las Anzac, me llevo la receta porque me han gustado.
ResponderEliminarPor cierto, teníamos en casa un juego de café igual a ese, herencia de mi abuela....pero se perdió en una mudanza.
Me ha hecho gracia ver que tienes uno igual ¿ no será el mío? jaja
Besotes, mi niña.
Por lo que explicas en mi casa practicamos el fika todos los dias, pero los fines de semana muy largamente y con esas galletas que has hecho no me extraña que uno no se dea levantado de la mesa, besos
ResponderEliminarEs que los suecos saben vivir muy bien.
ResponderEliminarLas galletas se ven riquísimas, y creo que les voy a dar una oportunidad en cuanto pueda.
Feliz inicio de semana
besos
Me has matado con hacer fika, jajjajaja, que gracioso. Te digo que en tu casa y en España entera se hace fika, incluso demasiado a menudo.
ResponderEliminarMe encantan tus galletas, el que lleven avena es algo que me rechifla, mira que hacía tiempo que no hacía galletas y este finde las he hecho con ¡granola! y han quedado de aspecto muy parecidas a las tuyas. Las próximas (que seguro que tardaré) las haré como tú, así varío y pruebo tus experimentos.
No creas que me ha pasado desapercibida esa monada de taza, no estoy segura, pero creo que la he visto en el museo de Malmaison, cerca de París, donde vivió su última época Josefina, la esposa de Napoleón. Ella si viviese en esta época, tendría un blog como nosotras, sus estanterías estaban llenas de pequeñas y primorosas tazas.
un besazo y buena semana (yo la empiezo con lumbágo, ufff)
Las galletas con espelta son mi perdición, además estas son de las de morder y masticar galleta, como me gustan.
ResponderEliminarY el juego de café DIVINO.
Besazos.
Me ha encantado tu blog...
ResponderEliminarAquí me quedo.
Un besín.
Unas ricas galletas para compartir con un cafelito. ¡Muy ricas!
ResponderEliminarBuen día
Estas "paradas" para saborear un café o un té en compañía, lentamente, no de pie, es una auténtica delicia y ya, si me pones estas pastas, que tendrán ese aroma de coco, ya, ya es lo máximo.
ResponderEliminarUn beso.
Qué buenas costumbres!! Por cierto, el sirope dorado, dónde se compra? Besos :)
ResponderEliminarHola Calohe.
ResponderEliminarEn mi casa, cuando trabajo de tardes, también hacemos fika, un café con unas galletas es lo más habitual, si es no que no hay otro dulce y la verdad es que es un rato de lo más agradable; te quedaron fabulosas, bueno como todo lo que haces, perfectas para esa parada tan necesaria.
Un saludo.
Cómo me gusta el coco...Estas galletas tienen una pinta!!! Me ha encantado la historia de ellas. En mi casa no podemos evitar unas galletas, unos experimentos de los mios ...Mi marido es diabético de tipo 2, dice que lo estoy matando lentamente:)))
ResponderEliminarSeguro que las hago. Ya lo verás.
Un besote
No he probado estas galletas ni he leído aún el libro, pero eso se soluciona rápido, llevándome tu receta y comprándome el libro, jejeje. Se ven fantásticas.
ResponderEliminarBesotes guapa.
Esa práctica me interesa, (yo también practico); hasta en el trabajo lo hacen los escandinavos y mira que eficientes son. Me encantan todos sus dulces, así que te copio directamente!
ResponderEliminarYo hago "fika" varias veces al día pero para serte sincera sin galletas, sería mi perdición....ja.ja.
ResponderEliminarAunque no me importaría probarlas , especialmente en el fika mañanero.
Buen finde,
María José.
Madre mia !!1 que pint las galletitas,,,hija mia esto e sun lujazo de lo bueno lo mejor.
ResponderEliminarNo he entrado mucho en los blog porque tuve un accidente y estuve un monton de tiempo de baja,,aun estoy fastidiadilla.
Besitos guapa
Me gustan las pausas acompañadas de café y de buena charla, aunque a diario por las prisas, son casi siempre mirando el reloj. Si además de tener un ratito de pausa están acompañadas de estas galletas, tiene que ser un auténtico lujo.
ResponderEliminarNo conocía las galletas ANZAC y me ha gustado el toque de coco.
Llevo un rato disfrutando de las fotos, esa receta manuscrita me encanta, no me canso de decirlo, y el juego de café me ha traido un montón de agradables recuerdos (mi abuela tenía uno muy parecido).
Besos,
Raquel
Las hice y me encantaron, creo que las repetiré cada semana... una ricura! Las publiqué hoy, gracias por la receta!. Besos.
ResponderEliminarhttp://blocderecetas.blogspot.com.es/2013/05/galletas-de-espelta-y-avena-anzac.html