"La mesa es un lugar de encuentro, un centro de reunión, fuente de sustento y nutrición, alegría, seguridad y satisfacción" Laurie Colwin.
Tanto si somos solteras, casadas, con o sin hijos, … todas tenemos que comer. La cena debe ser el momento más importante del día. Y si ese día ha sido pacífico, agradable y provechoso, es el momento de celebrarlo. Si el día ha sido difícil y desalentador, es el momento para el alivio y la consolación, bendiciones en sí mismas y razón para celebrarlo. Tanto de una manera como de otra, la mesa de la celebración nos invita.
Del mismo modo que hay diferentes categorías de alimentos, hay distintos tipos de cena en casa: improvisada, ya preparada, al estilo hogareño y festín.
Todas recurrimos de vez en cuando a la improvisación, pero, como estilo de vida, un mendrugo de pan con un resto de salchichón puede conducirnos rápidamente a morirnos psíquicamente de hambre y a la carencia dietética.
Las comidas ya preparadas pueden ahorrar tiempo milagrosamente, pero son extremadamente caras, y una dieta continua de comida de restaurante te hará sentir como si llevaras demasiado tiempo de viaje.
“El estilo hogareño” es lo que yo llamo a las cenas de lunes a viernes, las cuales, con un poco de planificación, pueden ser fáciles, rápidas y deliciosas. Los fines de semana permiten hacer tu plato favorito una noche y la otra un festín.
Había una época en que diariamente yo no empezaba a pensar en lo que iba a hacer para cenar hasta las cuatro de la tarde. Hoy, sólo de pensarlo me produce escalofríos. Planificar, comprar y cocinar con un margen de una hora me parece, pura y simplemente, abusar de mí misma. (…)
“Necesitamos tiempo para desenchufar, para contemplar. Tal como al dormir nuestro cerebro se relaja y nos proporciona los sueños, también a veces necesitamos desconectar, volver a conectar y mirar a nuestro alrededor –nos recuerda Laurie Colwin-. Tenemos que desconectar la televisión y el teléfono, sentarnos frente a la chimenea y dejar el maletín en la oficina, aunque sólo sea por una noche. Debemos entrar en la cocina, con la familia o con una amiga, y encontrar algunas cosas fáciles y agradables para hacer con los ingredientes básicos. Y aunque sólo sea una vez a la semana, debemos reunirnos en torno a la mes, solos o con amigos, con muchos amigos o con uno solo, y comer juntos. Todos sabemos que sin comida moriríamos. Sin la amistad, la vida no vale la pena vivirse”
Acercaos, la mesa de la celebración os invita.
Del mismo modo que hay diferentes categorías de alimentos, hay distintos tipos de cena en casa: improvisada, ya preparada, al estilo hogareño y festín.
Todas recurrimos de vez en cuando a la improvisación, pero, como estilo de vida, un mendrugo de pan con un resto de salchichón puede conducirnos rápidamente a morirnos psíquicamente de hambre y a la carencia dietética.
Las comidas ya preparadas pueden ahorrar tiempo milagrosamente, pero son extremadamente caras, y una dieta continua de comida de restaurante te hará sentir como si llevaras demasiado tiempo de viaje.
“El estilo hogareño” es lo que yo llamo a las cenas de lunes a viernes, las cuales, con un poco de planificación, pueden ser fáciles, rápidas y deliciosas. Los fines de semana permiten hacer tu plato favorito una noche y la otra un festín.
Había una época en que diariamente yo no empezaba a pensar en lo que iba a hacer para cenar hasta las cuatro de la tarde. Hoy, sólo de pensarlo me produce escalofríos. Planificar, comprar y cocinar con un margen de una hora me parece, pura y simplemente, abusar de mí misma. (…)
“Necesitamos tiempo para desenchufar, para contemplar. Tal como al dormir nuestro cerebro se relaja y nos proporciona los sueños, también a veces necesitamos desconectar, volver a conectar y mirar a nuestro alrededor –nos recuerda Laurie Colwin-. Tenemos que desconectar la televisión y el teléfono, sentarnos frente a la chimenea y dejar el maletín en la oficina, aunque sólo sea por una noche. Debemos entrar en la cocina, con la familia o con una amiga, y encontrar algunas cosas fáciles y agradables para hacer con los ingredientes básicos. Y aunque sólo sea una vez a la semana, debemos reunirnos en torno a la mes, solos o con amigos, con muchos amigos o con uno solo, y comer juntos. Todos sabemos que sin comida moriríamos. Sin la amistad, la vida no vale la pena vivirse”
Acercaos, la mesa de la celebración os invita.

0 comentarios:
Publicar un comentario