
Les llamo así porque este local de Ferrol preparaba unas patatas bravas exquisitas y reputadas. Cuando yo era pequeña -ocho ó nueve años-, mis padres solían ir allí algún que otro domingo por la mañana... y ¡me encantaban!
Sin duda, la mejor receta que he probado, después de las del Cabazo, claro, son éstas. Es un buen aperitivo para "tirar por el vino", como se suele decir aquí.
Coger una sartén pequeñita y echar un fondo de aceite -2 ó 3 cucharadas-. Calentar.
Tostar 2 cucharadas rasas de harina.
Tostar 2 cucharadas rasas de harina.
Añadir 1 cucharadita rasa de pimentón picante y 1 cucharadita rasa de pimentón dulce. Remover y andar ligeros para que no se tueste.
Echar 1 cucharada de vinagre.
Poco a poco, se añade ahora un vaso grande de agua. Utilizar un batidor manual, para desleir bien la harina.
Añadir 1 pastilla de caldo de carne y una puntita de guindilla.
Dejar hacer a fuego suave 10 mn., removiendo frecuentemente.
Apartar del fuego y añadir 3 cucharadas de ketchup (yo lo pongo casero
Echar la salsa sobre las patatas previamente fritas en triángulos.
Apartar del fuego y añadir 3 cucharadas de ketchup (yo lo pongo casero
Echar la salsa sobre las patatas previamente fritas en triángulos.
Y ... ¡que piquen!
