
Lo probé por primera vez en el restaurante “La Rosada”, hace años, en una cena con César y Rosa. Me gustó, aunque las comidas que tienen una “amalgama” de alimentos difíciles de distinguir prefiero hacerlas yo en casa.
Lo suyo es hacerlo con centollo y en su defecto, buey. Yo lo había hecho varias veces con buey cocido del Mercadona, que sale muy bueno, pero el otro día Echanove dijo que podía hacerse con merluza y dicho y hecho.
Dorar ajo.
Dorar cebolla y/o puerro.
Dorar jamón serrano picadito.
Echar un poco de concentrado de tomate, sólo para dar color. Pimienta (sal no suele hacer falta).
Añadir el centollo o buey desmenuzado (en este caso, la merluza) y los jugos. Reducir.
Coñac y quemar.
Rellenar los caparazones con la mezcla (1 bicho da para 2 caparazones bien llenos). En esta ocasión, utilicé las vieiras de cristal.
Poner unas pizcas de mantequilla en la superficie, espolvorear de ajo y perejil y gratinar en el horno.
¡De vicio!
Lo suyo es hacerlo con centollo y en su defecto, buey. Yo lo había hecho varias veces con buey cocido del Mercadona, que sale muy bueno, pero el otro día Echanove dijo que podía hacerse con merluza y dicho y hecho.
Dorar ajo.
Dorar cebolla y/o puerro.
Dorar jamón serrano picadito.
Echar un poco de concentrado de tomate, sólo para dar color. Pimienta (sal no suele hacer falta).
Añadir el centollo o buey desmenuzado (en este caso, la merluza) y los jugos. Reducir.
Coñac y quemar.
Rellenar los caparazones con la mezcla (1 bicho da para 2 caparazones bien llenos). En esta ocasión, utilicé las vieiras de cristal.
Poner unas pizcas de mantequilla en la superficie, espolvorear de ajo y perejil y gratinar en el horno.
¡De vicio!

0 comentarios:
Publicar un comentario