Tarta Ferrol



El pasado 13 de octubre la ciudad de Ferrol conmemoró 150 años del otorgamiento por la reina Isabel II de la "carta de ciudad", pero ni tiene 150 años ni empezó a ser una ciudad a partir de 1858 ... Fue durante aquel verano cuando la monarca recorrió Castilla, León y Asturias hasta llegar a Galicia, donde realizó parada también en Lugo y A Coruña. En septiembre, cuando arribó a la ría ferrolana, se encontró un cariño extraordinario: con ocasión de su visita se inauguró una nueva entrada del Arsenal militar, la monumental puerta del Parque, y se ubicó un arco triunfal en plena alameda de la ciudad, frente la que fuera casa consistorial, entre muchos otros agasajos. La grandeza que tuvo Ferrol comenzó ya en el XVIII. Hasta entonces, la seguridad natural de su puerto la había hecho base habitual de la Armada Real, como en el episodio de la Armada Invencible, pero no pasaba de ser una villa perteneciente a la casa de Andrade desde 1371, hasta que el rey borbón Felipe V la incorporó como propiedad real en 1733 y desde entonces su vida está ligada directamente a esta dinastía real. Primero Felipe V (1729) y luego el marqués de la Ensenada (1747) tomaron decisiones irreversibles para convertir la ría en cabeza del Departamento Marítimo del Norte, sede del gran Astillero de Esteiro y base de un Arsenal que fue la admiración de las marinas de Europa. Ahí comienzan las décadas prodigiosas de Ferrol, cuando llegó a ser la población de la cornisa Cantábrica con más población, protagonista de una espectacular inversión estatal que apuró las arcas del rey pero que crearon en Galicia algo desconocido hasta entonces: una ciudad de nuevo cuño, racional, aluvión de obreros locales e ingenieros de élite reclutados incluso en secreto en las entrañas de Londres. Ferrol se encontró con la miseria al cambiar de siglo y sufrió como pocas el desastre de Trafalgar (1805). No solo porque la mayoría de los buques que perdió España habían sido construidos y tenían base en el astillero del barrio de Esteiro, sino que los militares que sobrevivieron padecieron el abandono económico de los exiguos fondos del Estado y malvivieron con o sin sus galones. Y luego llegó el declive ... (datos históricos tomados de la Voz de Galicia).


Y qué mejor para conmemorar este cumpleaños que la tarta de Ferrol, que también tiene su historia: en 1994, 13 confiteros de la villa se reúnen para tratar de sacar un dulce representativo de la ciudad. Se proponen hacer una tarta inédita, teniendo como ingrediente base la castaña. Cada confitero puede completar la receta cómo desee. Posteriormente hacen una prueba de comparación y sale elegida la preparada por Gascón. Le pusieron el nombre Castiñeira. En su comercialización surgen reajustes (como la supresión del escudo de la asociación de confiteros, hecho en chocolate, porque se derretía con el calor ...). La fórmula-receta es secreta, pero existen retazos por aquí y por allá, que me han permitido llegar a la presente elaboración. El resultado es bueno, es muy jugosa y con un intenso sabor a castaña. La base es de hojaldre y el relleno se conforma con capas de bizcocho y capas de crema de castaña (podría bastar una única capa de cada). Al final decoramos con glass (algunas notas apuntan a cubrir de nuevo con hojaldre)

1 comentarios:

  1. HOLA GUAPA TU

    MUCHAS GRACIAS POR ESTA INFORMACIÓN HISTORICA TAN INTERESANTE, Y POR ESTA TARTA TAN SENCILLA COMO RICA A JUZGAR POR LA FOTO

    PETONETS SUSANNA

    ResponderEliminar

Printfriendly