He crecido oliendo el delicioso aroma de las galletas de nata en la cocina de mamá en versión pasta redonda cortada con el filo de un vaso de un tamaño de boca adecuado; así era como se hacían en la mayoría de los hogares con el fin de aprovechar la nata de la leche. Ahora estas galletas se han hecho muy populares, al menos aquí en Galicia, en forma de unas galletas de nata minúsculas, de bocado -pesan 2 gr.-, con forma de tetilla, sabrosas, viciosas, ..., cuya historia me encanta (joven emprendedora que para hacer rentable una granja ecológica, decide elaborar un producto aprovechando la materia prima que tiene) y que aún me gustó más al saber que había sido una conocida mía quién había ayudado a definir la receta final...
Hace un par de meses, dieron un reportaje en la tele con la historia y modo de elaboración de las galletas..., por supuesto no había cantidades, pero si datos importantes: no llevan huevo y la nata se deja espesar previamente al frío. Ni que decir tiene que esa nata de "vaca-vaca", que espesa en la nevera con el paso de los días no está a mi alcance (afortunada mamá que aún pudo utilizarla) y que, por supuesto, la nata comercial se "picará" antes de volverse espesa..., así que el reto parecía "misión imposible"..., pero como dice A. "no hay como dejar reposar una idea, para que broten otras nuevas"..., y así fue como, pasando los días, me pregunté que pasaría si las elaboraba con nata fresca para cocinar espesa -del Mercadona, por ej.- ("créme fraîche")..., y la verdad que he quedado muy satisfecha del resultado!!! Tienen un intenso sabor a nata y son tan viciosas como las originales: un empezar y no parar... He hecho una excepción en mi alimentación para poder preparar esta receta, que como sabéis hace ya 6 meses que no incluye lácteos..., pero no hay problema de seguir pecando, porque al catador oficial le gustaron más que las originales (no hay como "barrer para casa")
Hoy todo va a salirme bien podría ser el título de este domingo: las galletas salieron mucho mejor de lo previsto y la nueva ubicación para hacer mis fotografías me ha dejado muy satisfecha -aunque no así al "dog-chef", que siempre estaba conmigo y ahora no puede porque me he mudado al ático (y él no tiene acceso ;-P)-.
Ingredientes para una bandeja de horno:
Nata de vaca "de verdad" espesada al frío o créme fraîche (nata fresca para cocinar espesa del Mercadona). 1/2 taza por ejemplo.
La misma cantidad de azúcar blanco en grano. 1/2 taza por ejemplo.
El doble de harina que de azúcar o nata. 1 taza por ejemplo.
Consejos importantes:
No saben igual ni tienen la misma textura si usamos nata de montar.
El punto de la masa es "pringosa pero no pegajosa". La cantidad de harina es la justa y no más para que la masa sea manejable.
Las galletitas tienen un tamaño "mínima expresión". Las originales pesan 2 gr.
Horneado en el medio-arriba del horno, para que se doren pronto sin secarse demasiado. El punto de coción no es crocante sino "arenoso"
Las galletitas tienen un tamaño "mínima expresión". Las originales pesan 2 gr.
Horneado en el medio-arriba del horno, para que se doren pronto sin secarse demasiado. El punto de coción no es crocante sino "arenoso"
Preparación:
Mezclar la nata con el azúcar. Añadir la harina.
Formar un rulo y enfriar por una hora en la nevera.
Coger pellizquitos de la masa y poner sobre el papel de hornear.
Horno a 180º por unos 15 mn. en posición media-alta (esto depende de los hornos).







Te han quedado de relujo y lo mejor es lo ricas que tienen que estar las fotos no dejan de decirme comeeeeemeeeee .
ResponderEliminarYa mismo quedan anotadas estas deliciosas Marias de nata ,estoy deseando poder hacerlas me has puesto los dientes largos largooooooos.
Me encanta como las has presenado que arte tienes wapa.
Bicos mil y feliz domingo .
¿Estás hablando de las maduixas? Si es así, sé perfectamente del tipo de galletas del que estás hablando. Este verano compré un paquetito en una tienda de productos gourmet y están más que buenas. Son un vicio total. Comes una y no puedes parar, ja ja ja.
ResponderEliminarNo dudes, ni se te ocurra pensar, que con mi visita no me llevo tu receta porque estas delicias caen seguro.
Un beso y feliz semana.
Es imposible que nos salgan mal con la de detalles que nos das,son para ponerse a ellas cuanto antes.
ResponderEliminarBesos.
Ummmmm que buenísimas!! Me las quedo un beso
ResponderEliminarTe quedaron golosaaaaa.Gracias y muy buenas noches
ResponderEliminarjooo qué buenasss, tendré que ir al mercadona a por la crema fresca esta, porque me gustaría hacerlas. Un besazo
ResponderEliminarEstas mismas galletas, casi casi iguales, se las copié en su día a otra bloguera (Ana de Las Recetas de mamá) y las he hecho infinidad de veces, con nata de bote, claro.
ResponderEliminarPero la idea de usar creme fraiche, pues mira, no le digo que no.
Aunque el chico que me trae verdura eco cada cierto tiempo (un huerto que vende a grupos de consumo) tiene nata fresca congelada, de las vacas del vecino, que nos manda yogures y quesos, y hemos hecho un trato de nata a cambio de galletas, que me permitirá tener nata natural...
Carmen: no conocía estas galletas, pero si tú dices que están buenas, con los ojos cerrrados, vamos.
ResponderEliminarMuy bien por las fotos, pero el dog-chef no pensará lo mismo, ja ja ja
Un besito
No me pierdo yo estas fabulosas Marías o casi, como tú las llamas!!! Tienen que ser unos bocaditos excepcionales, divinas!!!
ResponderEliminarGracias por tus palabras tan amables conmigo siempre!!!
Es mi madre la que lucha. Está en plano proceso de quimioterapia, vamos a ver...
Mira que no llevarte al dogchef al ático jajajjajaja
ResponderEliminarLas galletas tienen una pinta de no parar de comerlas, eso de echarlas a pellizquitos me ha encantado.
Besazos
Hola María.
ResponderEliminarQué pellizquitos de galleta tan ricos! Y qué peligro tienen! Estoy contigo en que son un empezar y no parar, bocados deliciosos que nos hacen el día más dulce. Me han encantado.
Un saludo.
las que comercializan las he probado y a mi me resultan exquisitas. Me hubiera encantado probarlas caseras, con nata de verdad, pero como no puede ser tu receta ya la tengo guardadísima, como te he dicho estas galletas me encantan
ResponderEliminarMi querida amiga, que galletas, me han enamorado, he visto tambien la version de tu mami, y son las dos maravillosas, ademas lo has puesto muy facil, por que si salen bien con la nata del mercadona, hay que hacerlas ya mismo. Mil besicos cielo
ResponderEliminarMe encantan las recetas de toda la vida!!! Y estas galletitas de nata tienen que ser deliciosas!! Lástima que yo tampoco puedo tomar lácteos. Un besito:)
ResponderEliminarSi es que es una pena que no tengamos los productos de hace 25-30 años. Son monísimas de bocado. Besos
ResponderEliminarno me cabe duda de que tienen que ser una delicia, te han quedado estupendas
ResponderEliminar¡¡besos¡¡
Otra receta que me llevo! Lo de la nata de vaca-vaca era mi debilidad cuando era "más" niña.
ResponderEliminarQue casualidad!...hace poco hablábamos de ellas con nostalgia.....y de la nata untada directamente en el pan con azúcar por encima.
ResponderEliminarYo también he abandonado los lácteos y la carne roja y soy una mujer nueva, aunque de vez en cuando me doy un capricho.
Hola. Voy a proba tu receta pero la voy a utilicar con Nata Fresca Vrai que la hay en El Corte Ingles y es ecológica, a ver que tal sale.
ResponderEliminarSaludos
Pues ya nos cuentas después! Suerte!
Eliminar